lunes, 20 de agosto de 2012

Capítulo 11

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                                     11

La naturaleza de las cosas III

La infidelidad

Lo que más sigue perturbando la mente de los enamorados (convivan o no) es la posibilidad de llegar a ser cornudos.Muchas mujeres, muchos hombres son capaces de soportar otras cosas peores antes de llegar a ser víctimas de la infidelidad.Esto queda demostrado cuando uno de los dos es un cornudo consumado.Algo recontra evidente a la vista de todos, pero el único que no se da por enterado es precisamente…el cornudo.No es que no se de cuenta, sino que ante el dolor prefiere evadir (tontamente) la realidad y actúa en consecuencia.
¿Por qué de los problemas o amargas situaciones que pueden estar ligadas al amor lo que más sigue alterando la paz mental es el tema de la infidelidad?...
Para seguir desarrollando el tema, y teniendo que ver con él título, me adentraré, una vez más, en la naturaleza de la mente humana y sus instintos.
La fidelidad en el amor es una imposición social.No es algo natural en el Hombre.Es impuesta por la ley.Como dijo Schopenhauer, “las leyes son como bozales que se les pone a los Hombres para que no se desaten sus instintos”…
La infidelidad (léase bien, dije Infidelidad) como pulsión que es, es natural en el humano.Pero instinto reprimido en muchos de los casos, aunque cada vez menos.
Recordemos, somos animales…Solo existen muy pocos animales (uno de ellos es el pingüino) que mantienen la misma pareja a lo largo de su vida.El resto, la inmensísima mayoría de los animales, nada entiende de fidelidad.El Hombre pertenece a esa mayoría.
Hay dos tipos de infidelidad:La mental y la física.La primera la experimentan absolutamente todas las personas.¿Cuántos hombres son los que, al menos fugazmente, no se imaginan (y en el mismo lugar de trabajo) haciendo el amor con una compañera?...E incluso “se ven” haciéndole un corte de mangas a la esposa…¿Cuántas son las mujeres que de igual modo  no sueñan con el galán de TV, con el compañero de trabajo o con el stripper?...En la intimidad, la infidelidad mental es muy común que sea acompañada de masturbación: Puro instinto natural.
No hace falta aclarar cual es la infidelidad física.La cuestión es saber porque muchos caen en ella.¿No les satisface solo la infidelidad mental?.¿No temen ser descubiertos y enfrentarse a la ley antiadulterio o a una discusión fuerte con su pareja?...
Ahora vamos a otro punto…¿Por qué es instintiva la infidelidad (y no la fidelidad)?.La infidelidad es totalmente pulsional.La Razón no la detiene (no detiene su nacimiento dentro de nuestra mente, su nacimiento como deseo.Otro asunto es si se la puede auto-reprimir, es decir, si se puede evitar llevarla a la práctica física)…¿Por qué es instintiva la infidelidad?.Y bueno, aquí entra en funcionamiento algo que expliqué largamente en otro capítulo…Feromonas, endorfinas, hipotálamo, cortex cerebral…La reacción química mutua que nace entre dos personas, gracias al juego de todos los componentes recién mencionados, es algo totalmente fuera de nuestro control y que en la inmensa mayoría de las personas se repite varias veces a lo largo de la vida (frente a distintas personas…).Y recuerden: Está fuera de nuestro control.Es un imposible que una persona sienta esta atracción química mutua hacia otra solo una vez en su vida.Por eso, casi nadie de los que no pudieron seguir adelante con el primer amor de sus vidas (que es lo más común) queda ligado-mentalmente-de hecho para siempre en su vida a ese “primer amor”…Ese primer amor se rompe, y la enorme mayoría de las personas se vuelve a enamorar de otra persona, siendo amores correspondidos.Por lo tanto, es de ilusos creer que una vez que hallamos al que consideramos “amor de la vida” (con o sin convivencia), esa reacción química mutua no se nos vuelva a dar por lo menos una vez más con otra persona, incluso aún estando en pareja…Si no la llevamos a los hechos, es que por lo menos uno de los dos logra reprimirse.
Ahora, una vez que surge el instinto, lo que también-mientras lo filtramos por la Razón-nos empuja a ser infieles (lo explico, no lo justifico) es la realidad que vivimos dentro de la pareja: Insatisfacciones sexuales y/o espirituales que pueden nacer por varias causas de las que hablé ya-y hablaré- en este libro.
Todo esto hace que incluso personas que llevan una buena relación con su ser amado, por lo menos una vez se sientan atraídas hacia otra, y ahí nace la posibilidad de infidelidad…Bien, muchos (cada vez menos) logran reprimir a ese instinto (muchos ni quieren reprimirlo…), a ese nuevo enamoramiento, una vez que surge.La cuestión es ahora preguntarse porque lo logran y otros no.Tal vez esos otros que no, obedece a que no hacen el más mínimo esfuerzo ya que no los “asusta” caer en la infidelidad.Se sienten seguros que nunca serán descubiertos, y por ello no se preocupan por un posible escándalo o una denuncia en contra por adulterio…Y los que logran reprimirlo…¿Será por una cuestión sentimental…o pesimistas que creen que serán descubiertos y quieren evitar grandes líos?.Recuerden que la mayoría de la gente logra evitar los instintos que nos traen problemas judiciales…
Antes dije algo que a muchos (sobre todo a “muchas”) les habrá puesto los pelos de punta…”La fidelidad en el amor es una imposición social”.Por eso la infidelidad es castigada por ley (aunque en gran numero de casos no se llega a la denuncia porque todo queda “arreglado” [mediante concesiones del metecuernos] dentro de la pareja, se rompa esta o no).¿Por qué la sociedad acordó castigar la infidelidad?.Cuando se sabe que es una pulsión, y que a diferencia de otros-como el instinto asesino-no acaba con la vida de personas ni los perjudica materialmente…Las leyes realmente importantes, aún en gobiernos democráticos, son impuestas por los poderosos, estén fuera o dentro del gobierno, fuera o dentro de la oposición.Cuando un grupo poderoso (económico, social, religioso) necesita imponer una ley, compra a los “representantes del pueblo”, y estos-a veces ni disimulan-crean una ley, dentro del funcionamiento “democrático” de las instituciones…Desde tiempos inmemoriales en la mayoría de las sociedades (sobre todo en el “mundo occidental”…Tienen mucho que ver las religiones) se ha visto a la infidelidad como algo malo, alterador del orden social.Los poderosos de turno siempre buscaron que las personas vivan agrupadas en familias.Así, creando ese fuerte vínculo entre las personas se mantenía a raya, controlado al grueso del pueblo.Y cuanto más duradero ese vínculo, mejor.De aquí nace la idea de que solo el amor duradero es auténtico (queda aclarada aquí la cuestión pendiente en el capítulo sobre el enamoramiento y el amor, de porque se considera que solo el amor duradero es puro, el único real).Además esto ayudaba a una alta natalidad (a más habitantes, más poderoso el país).A todo gobierno, para llevar a cabo sus cometidos, le conviene tener a la gente atomizadas en familias, y no libres, sueltos, “desparramados”.El humano únicamente es capaz de rebelarse ante injusticias socioeconómicas-políticas cuando se siente real y enteramente libre.Una persona atada a un vínculo familiar relega muchas cosas que desea hacer, precisamente para no descuidar ese vínculo.No por casualidad la mayoría de los grandes rebeldes de la historia que se levantaron contra opresiones estaban fuera de toda familia (llegando a formarla, si es que lo hacían, una vez que su cometido revolucionario había triunfado o fracasado…).Un caso muy claro es el de la figura de Jesucristo…Nació dentro de una familia, pero para luchar por la justicia social y política, no dudó un segundo en dejar a su madre, salirse de su familia, porque de otra manera hubiera sido imposible andar errante por su tierra predicando.Lo irónico del caso es que este mito es base de la religión cristiana, que a su vez, como todo Poder, predica a favor de la familia, pero nótese que no dudaron en crear a un personaje que, en verdad, de familiero no tenía nada.Y que demostrara respeto por su madre y de vez en cuando se “diera una vueltita” para verla, no quita lo que afirmo.Y no olvidemos: Él no formó su propia familia…Otro ejemplo, pero de figura real, es el de Gandhi, el cual no formó una familia a la clásica usanza.O el “Che” Guevara y tantos otros.O nuestro general San Martín, que como todos sabemos le arreglaron un casamiento (porque el hombre únicamente tiene buena imagen si se casa o junta e intenta formar una familia), pero que en la práctica no existió tal matrimonio, ya que el hombre anduvo abocado largos años ya sabemos a que asunto.Y en medio de esos asuntos tuvo sus “aventuras amorosas” bien registradas por la historia, de las cuales  lógicamente no nos hablaban en el colegio…O el movimiento Hippie, que entendió que para “cambiar al mundo”, había que “volver a la tribu”.Postulado que para nada contemplaba la idea de familia tradicional…Una persona atada a las responsabilidades familiares no es cabalmente libre en cuanto a lo político-social.No podrá luchar verdaderamente (no confundamos con un político típico) de manera directa ante las injusticias.Y eso es lo que quiere el Poder…Por eso la idea de familia (y obvio que este vínculo ha desarrollado también virtudes) es una imposición muy añeja por parte del Poder político y económico.Tanto, pero tanto, que aquellas personas que no desean formar una familia son vistas por la inmensa mayoría de la gente como seres abominables…Yo soy un ejemplo de eso…No he formado familia (entiendo a una familia como una pareja con por lo menos un hijo), ni ya creo que llegue a formarla…Y soy visto como un diablo.Pero gracias a esa libertad, puedo pensar mucho y tengo tiempo libre para expresar muchas de mis ideas que, de tener yo la posibilidad de llegar a millones, nada simpáticas serían para el Poder.Cabe aclarar que esta imposición la sufre más que nada el varón, que como ya expliqué no tiende a formar familia, a diferencia de la mayoría de las mujeres.Un último y claro ejemplo para cerrar este subtema: ¿Por qué creen que dentro de la Iglesia católica a sus dirigentes se les prohíbe formar familia?...Es más, los curas y monjas son literalmente hablando arrancados de sus familias, alejados de ellas.De otra manera no podrían abocarse profundamente como lo hacen para mantener a su religión poderosa como todavía lo es…Bien, si se entendió porqué y para qué el Poder creó la institución familiar, se entenderá porque la infidelidad debe ser castigada: Personas infieles (hombres o mujeres) no son precisamente buenos entes para edificar familias prósperas, sino que tienden a la dispersión y no a la atomización deseaba por los gobiernos…Me podrán decir que muchos de los infieles continúan siendo excelentes padres/madres…Sí, pero…porque tienen encima la ley antiadulterio y/o el peso de la tradición .¿Formarían-sin dicha ley y tradición-una familia propiamente dicha la inmensa mayoría de las personas?. Las mujeres en general sí (por familieras), pero los hombres…Y una familia se forma con los dos…
Teniendo que ver con esto, puedo citar un ejemplo curioso…Hay un mundo en donde la infidelidad no está castigada: El mundo islámico.El hombre puede tener una multitud de esposas.¿Qué es lo curioso?...La infidelidad está legalizada…para el varón…La mujer que llega a ser infiel es severamente castigada (incluso se contempla la pena de muerte).Esta situación de infidelidad legalizada a medias, no quita lo que expliqué en los renglones anteriores: Al no darle el derecho a ser infiel a las mujeres, las autoridades islámicas bien que entienden que una sociedad que legalice por completo la infidelidad, no formaría familias propiamente dichas…Y, por otra parte…Sí, obvio, esta regla musulmana…es el súmmum del machismo…
El Poder, para seguir cagándose en el pueblo, necesita de la institución familiar.¿Han escuchado a algún político que no “apueste” a la familia?.Por otra parte, ¿creen ustedes que todos esos políticos familieros son fieles?, ¡¡¡ je!!!...¿Por qué está mal visto que un presidente sea soltero? (llegándose a casos muy conocidos de candidatos a presidentes que, ¡oh, casualidad!, antes o durante la campaña, se “reconciliaban” con su señora esposa…)
Tras todo esto y viendo que la infidelidad es un instinto que no asesina, que no daña físicamente y que no provoca pérdidas materiales veamos este caso, y antes de contestar, démonos un gran baño de sinceridad…Uno de los enamorados le dice al otro…”Está bien, una vez por mes dejo que te revuelques con quien quieras”…Pregunto: ¿Cuántos son los que no toman el permiso?.
Pero, ¿cuál tiende a ser más infiel?.¿El hombre o la mujer?...Para mí es indudable que el varón tiene esa pulsión más “a flor de piel” que la mujer.Lean bien.No estoy diciendo que la mujer no la tenga…Y no es por malvado, ni nada por el estilo. Recordemos: El macho es más sexual que la hembra, más calentón.Ya lo expliqué largamente en otro capítulo.Por su naturaleza, el proceso químico está más latente en el hombre que en la mujer, porque su instinto de procreación funciona diferente (por tener la capacidad de ser padre “infinita” cantidad de veces).Por más que al momento de meter los cuernos no lo haga precisamente porque desee tener un nuevo hijo.También tiende más a la infidelidad el hombre que la mujer por el mayor apego que el macho tiene a la libertad.En mi fiel amada prehistoria sabemos ya cuales eran las funciones sociales de cada sexo.Sabemos que por eso el hombre llevaba una vida mucho más dura…Consecuencia, llegado a su “hogar”, además de sexo, deseaba paz y tranquilidad.Ya no cumplir con roles, con “leyes”…Todo deseo o conducta añeja se vuelve instinto.Esto hizo y hace que el hombre de hoy ame más la libertad que lo que la ama la mujer.Por ello la hembra es más “familiera” que el hombre.Es su costumbre ancestral: Ella quedaba cuidando la caverna y a los hijos.El hombre de hoy, ante esta mayor inclinación a la libertad, tiende más a la infidelidad, como “escape” del mundo de “cadenas” familiares en el que se ve inmerso día a día.
¿Por qué, comúnmente, ya en matrimonio o simple convivencia, la mujer va logrando sutilmente que su hombre se vea poco con sus amistades?.O por lo menos es un ferviente deseo por el que lucha y provoca discusiones con su hombre...Las mujeres saben-a veces de manera inconciente-que el varón tiende más a la infidelidad que ellas.Debido a esto, cada vez que su hombre sale con sus amigos, tiene ella la pesadilla de que este en verdad se ve con una amante o, sí, sale con sus amigos, pero que con estos “se va de putas”…Ante esto yo me pregunto: ¿Y aquello de que amar es…confiar?...Por todo esto, para ellas, no hay nada mejor que el hombre vea a sus amigos…cafecito de por medio en el living…En cuanto al tema amistades, para la mujer no hay peor cosa que su hombre tenga un amigo soltero.Este es el “mal ejemplo”, el “desviador”…Por ello muchas mujeres se ofrecen cándidamente como celestinas del amigo de su marido…Habitualmente no lo hacen de “corazón”, sino para que el amigo de su hombre tenga con que “entretenerse” y así no exista el peligro de que a su esposo lo arrastre a vivir de vez en cuando alguna “aventurita”…Son sabias.
Como sabemos, ambos sexos tienden a la infidelidad.Pero debido a que la mujer la practica menos, se ha formado en la sociedad la idea errónea de que la mujer “casi nunca”…Esto produce el grado de ingenuidad en la que se ven inmersos muchos hombres-me animo a decir la mayoría-que están en pareja.Cuando-en broma o en serio-se saca el tema sobre una posible infidelidad de sus compañeras, contestan: “¿Eh?...¿La “Negri” a mi?...Nooooo, la “Negri” no”…Lo más patético es que no acompañan esa respuesta con gestos cancheros (onda…”Yo la tengo controlada”), sino que los gestos son candorosos.El mismo gesto que habitaba en nuestros rostros, al negar, cuando por primera vez en nuestra infancia alguien nos tiraba el dato que Papa Noel no existía…
La mayoría de los varones (y realmente no sé porque) creen (por si solos o por lo que les cuentan sus mujeres) que antes de conocerlos a ellos, sus hembras fueron unas “carmelitas descalzas”…Es muy típico: ”No, en serio, me dijo que antes de conocerme a mi (ella tenía ya 27)…solo había tenido el noviecito de la adolescencia”…”Sí, pero nada profundo…”, etc., etc…Simultáneamente esos varones se jactan de haber tenido, antes de “sentar cabeza” (precisamente con y gracias a la “carmelita descalza”) múltiples aventuras con minas solteras o casadas.Aventuras “profundas”…Yo les preguntaría de donde “salían” esas mujeres.Es decir, ¿por qué tienen la candorosa idea de que sus esposas no nutrían aquellas filas de mujeres “aventureras”?.¿Por qué siempre la “ligerita” fue la esposa de otro y no la propia?…

Pero entonces, como preguntaba antes,  ¿por qué, de los problemas o amargas situaciones que pueden estar ligadas al amor, lo que más sigue alterando la paz mental es el tema de la infidelidad?...La inmensa mayoría de las personas dice que el amor puro, que una pareja “en serio” es tal si se considera que el sexo es importante, pero no lo más: 60% corazón-40% sexo…Pero, desde este punto de vista, ¿por qué molesta tanto una infidelidad física (sexual)?...¿Será que en verdad, pero la hipocresía lo esconde, la gente le da mucha más importancia al sexo de lo que reconoce?...Esto queda demostrado también cuando se da un caso que, según mi observación, es cada vez más recurrente: Muchas personas soportan que su pareja tenga una profunda e íntima amistad con alguien de sexo distinto a su pareja.Es muy común que con ese amigo se traten temas de gran profundidad espiritual, incluso abordando cuestiones que no se atreve a tocar con su pareja.Podríamos hablar entonces de un tipo de infidelidad espiritual…Esta es aceptada.No así la sexual…
Muchas veces la infidelidad es practicada teniendo la esperanza que esta, siendo como un “recreíto”, haga más llevadera la vida matrimonial cuando esta ha caído, después de años, en el tedio y el desgaste.

“-Mire, Adalberto, yo lo veo así…Después de 30…10, 2 años de matrimonio, uno descubre que antes de acostarse con su querida mujer, prefiere hacerlo con la primera que se le cruza…No tiene nada que ver la falta del amor.Tiene que ver con la rutina…Fijese…Eh, tal vez a usted el plato que más le gusta comer es milanesa a la napolitana.La sociedad, entonces, le impone comer siempre milanesa a la napolitana.Unica y exclusivamente milanesa a la napolitana, para siempre…Pero un día comienza a nacer en usted una extraña e irreprimible necesidad de comer ravioles.Entonces va a un psicólogo, el cual le recomienda seguir con las milanesas, pero variando un poco…Con orégano, sin orégano…¡Pero usted quiere comer ravioles!.
-Pero hay excepciones…Yo tengo un cuñado…40 años de casado…Y me dijo que sexo…únicamente con su esposa.
-Hay perversiones, Adalberto.¡Hay perversiones!...Míreme a mi…Mireme las ojeras, las orejas…Los pelos que me salen de ellas…Tengo piernas escuálidas, verrugosas, llenas de várices…No lo olvide, yo tengo un espejo…Si un día mi señora viene y me dice: El verdulero…quiere pasar una noche conmigo…Si yo quiero a mi esposa, le tengo que dar propina al verdulero...La base del matrimonio, Adalberto, es la infidelidad…Sin esos escapes, ninguna persona puede soportar la rutina y el aburrimiento”.

Texto de “El negro” Fontanarrosa

                              “En todo matrimonio que perdura…¿por lo
                                  menos uno de los dos tuvo o tiene
                                              una “válvula” de escape?”.   

                                                                Daniel Calero

                  “De vez en cuando le meto los cuernos a mi marido…Es                            
                            una buena táctica para mantener vivo al matrimonio”.

                                           De una compañera de trabajo.Una mujer común.

                    “La inmensa mayoría de las mujeres son ingratas con las     prostitutas…No saben cuántos matrimonios salvan estas”

                                            Daniel Calero.
                         

                  “El hombre engaña más;la mujer, mejor”

                                                Joaquín Sabina
       


                     

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