lunes, 20 de agosto de 2012

Capítulo 8

ESTA OBRA ESTÁ REGISTRADA EN LA DIRECCIÓN NACIONAL DEL DERECHO DE AUTOR.LA COPIA Y/O POSTERIOR VENTA SIN AUTORIZACIÓN DEL AUTOR ESTÁ PENADA POR LA LEY.



                                          8

Uno es más importante que la relación

Ámense, primero, a sí mismos”

Recuerdo ese exitoso programa de los ´80, en ATC, “Mesa de noticias”.Había un personaje, interpretado por Gino Renni, que aparecía casi de manera mágica, bastante a menudo, detrás de dos enamorados y canturreaba lentamente…”Ay, el amor, el amor…¡Cuántas cosas se hacen por amor!…”…Esa frase conllevaba mucho sarcasmo, porque los enamoraditos en cuestión no estaban haciendo cosas precisamente racionales ni sensatas, en pos de la conquista o mantenimiento de la unión…

Fabián, de 22 años, se consideraba un hombre sin suerte con las mujeres…No le faltaba nada.Sobre como era físicamente, nada diré, porque “sobre gustos no hay nada escrito”.Pero tonto no era, era buen tipo, tenía su trabajo, etc…Bien se daba cuenta él que en promedio era tan apetecible como muchos de los hombres que sí tenían pareja.
Pasaba el tiempo e iba sumando rechazos y más rechazos…Entró en la desesperación, lo que no es nada aconsejable.Una tarde de sábado, caminando por la avenida Corrientes, ingresó a una de sus tantas librerías, más que nada como pasatiempo.Husmeaba los distintos libros, “buscaba sin buscar”.Pero de pronto vio un libro, el cual fue para él como un salvavidas para alguien que se está ahogando…”Cómo seducir y conquistar a las mujeres-técnicas”…No dudó.Tomó el texto y se dirigió raudo al mostrador.Sin preguntar por el precio dijo, “me lo llevo”.Tan ávido, tan desahuciado estaba que cortó su paseo y decidió retornar a su hogar.Ni bien llegó, se tendió en su cama y comenzó a devorar el libro.Leyó en su contratapa que la editorial propagandeaba al texto como un auténtico Best-seller…Se prometió a si mismo ser un fiel y obediente alumno de dicho libro.
Pasado un mes, ya se sabía casi de memoria todos los consejos y sentencias que daba el grueso libro…Poco tiempo después, tuvo en la mira a una muchacha, la cual parecía demostrar hacia él cierto interés…Salió de cacería, aplicó las técnicas que, según el libro, eran infalibles…Pero la mujer no cayó en la celada.Fabián no se desanimó.Recordó, releyó que, según el autor, “a veces puede fallar, porque…”.Para Fabián ese libro era el equivalente a la Biblia para un fanático cristiano.Su raciocinio estaba totalmente atado y no le permitía ver lo que era evidente…
Con la segunda mujer que encaró, luego de la llegada de esa “obra” a sus manos, ¡tuvo éxito!...Una vez que logró el “sí”, llegó a su casa y llenó de besos la tapa del libro…
La relación fue viento en popa.Igual él seguía consultando al texto, porque también aconsejaba como manejarse frente a la mujer amada en las primeras semanas y meses del vínculo.
Siguiendo esas sentencias y “claves salvadoras”, Fabián fue llevando adelante la relación.Obvio, su chica nada sabía de la existencia del libro.Ese era el primordial consejo dado en él.Y Fabián lo había obedecido concienzudamente, como a los demás consejos.Siguiendo a todo esto, confundido (sin saberlo), Fabián comenzó a ser en la relación una “máquina” de decir sí…
Se esforzó, para no desagradar a la muchacha, para que le atrajeran las mismas cosas que a ella: Tipos de música, tipos de películas, deportes, pasatiempos…Porque el libro decía que sí o sí todas las mujeres tienen una enorme cuota de ternura, no siendo un hosco, se volvió más tierno que una maestra jardinera…Se vestía de una manera tal que se sentía incómodo o por lo menos no a gusto…Mostraba determinada cuota de virilidad en determinados momentos, y no tanta en otros…Siempre obedeciendo a su “Corán”, había aprendido que todas las mujeres quieren a su lado a un caballero cabal, “con todas las letras” y a cada momento.Y así soportó estoicas esperas, se mojó bajo lluvias torrenciales, caminó en la noche oscuras y peligrosas calles, etc…
A más de un año de iniciada la relación, Fabián comenzó a notar que, si bien su muchacha le quería muy bien y lo consideraba mucho, ya no se sentía bien consigo mismo.Para su sorpresa la relación, que tanto había luchado por comenzar y mantener saludable-siguiendo a su libro de autoyuda-, lo incomodaba y hasta irritaba.Sentía que ya no era-con sus virtudes y defectos-el Fabián de antes.El auténtico.El único…Un día su “vocación de artista” comenzó a morir de a poco, con todo su dolor, y su muchacha se despidió diciéndole: “No sos el que conocí”…Fabián ya no tenía energía para interpretar en ese ficticio escenario el rol que llevaba desde hacía mucho tiempo.Se sintió liberado.Exhaló aire fuertemente.

No crean que estoy confundido y que en este capítulo vuelvo a tratar el tema de “lo bobalicón del hombre muy enamorado”…No.Verán que apunto a otra cosa.Porque, para que comiencen a darse cuenta, en el estado en que cayó Fabián, también pueden caer las mujeres…El tema es doble.Por un lado, 1) ¿puede haber consejos infalibles, salvadores que nos sirvan para conquistar al hombre o a la mujer y/o mantener la relación? 2) ¿Es conveniente “mimetizarse” a ultranza con la pareja como método para lograr una relación saludable y duradera?.
Tratemos el primer punto…
Veamos algunos de los consejos “infalibles” que se dan a hombres y mujeres en tales libros…O, lo que es peor, por medio de amigo/as “sabihondo/as”…

** Ser un hombre alegre: Apenas te acerques a una mujer hay que transmitir felicidad.Si estás triste, y así te muestras, transmites negatividad, y ellas se espantan.
Digo…Yo conozco muchas mujeres que gustan de los “tristones”.Según ellas, un hombre así debe haber sufrido mucho, y es la oportunidad de amar a alguien para ayudarlo de manera efectiva y ejercitar el instinto maternal que la mayoría de las mujeres tienen…He visto como hombres reventados y desahuciados de la vida se han levantado, por esas características, a más de una mina.

** Potenciar la conversación: La mayoría de los hombres empieza una charla preguntando el nombre, pidiendo un teléfono, preguntando si lleva un largo tiempo de soledad, preguntándole sobre su trabajo: Grave error. Hay que acercarse al sexo femenino sin invadir la privacidad de la mujer, conversando de temas superfluos.
Digo…Muchas mujeres sostienen que si un hombre no se interesa por esos puntos, no es amable (no pregunta el nombre), no demuestra interés (no pide el número de teléfono) y es un insensible, porque al no preguntar sobre su situación sentimental, está esquivando-precisamente- el estado sentimental de la mujer, no está queriendo saber si ha sufrido por amor al menos en el pasado reciente.

** Ser sencillo: Muchos hombres piensan que ostentar es la clave de la seducción. Lo que importa es la persona, no la billetera. Nunca faltan los galanes que de inmediato invitan a viajes o que empiezan a impresionar con el auto.
Me río…¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Ja, ja, ja, ja, jaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!!...Bueno, sí, como dije en otro capítulo, la mujer espera encontrar en el macho “signos”, nada materiales,  que le hablen a ella de que el candidato es protector, futuro buen padre, etc…Pero, lo sabemos, lo primero que buscan es un proveedor (por más que en muchos casos no sean ningunas tiradas), y en medio de esos signos, revolear un llavero o abrir la billetera y…”Uh, se me cayeron las “credit cards”…

** Ser astuto: Hay que saber demostrar interés, pero sin exagerar. No es cuestión de besar a la mujer y luego arrinconarla.
Digo…Muchas mujeres dicen que el auténtico macho es el que, luego del primer beso, las “mata”.

**  Ternura: Consigue llegar a su vena tierna. Casi todas la tienen. Trabájala a conciencia. Muéstrate tierno.
Digo…Sin necesidad de que el hombre sea o se transforme en un hosco, rudo y rústico, muchas mujeres afirman que “la ternura no va con lo viril.Yo quiero a un macho, no a un “suavecito”.
** Diversión: Hazla pasárselo bien. Reír, divertirse, es la antesala de la seducción. Consigue despreocuparla de todo.Lo que le preocupa, le hiere o le inquieta...Pertúrbala con la diversión.
Digo…Sí, es evidente que la inmensa mayoría de las mujeres (en realidad todo humano) no quiere tener a su lado a un “amargo”…Pero este consejo, como todos, termina siendo absolutista y considerando que todas las mujeres son iguales (el problema de los consejos “infalibles” es que consideran a los humanos mentalmente todos idénticos)…Si uno consigue despreocupar de todo a una mujer y de manera permanente, no sería nada extraño que ella (y estaría siendo sensata) nos acuse de que somos unos inmaduros, que no nos hacemos cargo de nada, que esquivamos la realidad y sus problemas, porque después de todo, en algún momento, de los problemas nos tenemos que (pre)ocupar…”Perturbarla con diversión”…Eso me suena a que creen que a todas las mujeres les gusta un tipo que le esté haciendo bromas hasta en el velorio de su madre…Obvio que la alegría, la simpatía atraen, pero…cada cosa a su debido tiempo.No es inteligente ni seductor estar tirando bromas de manera muy usual.Dentro de este mismo consejo enseñaban a “Cómo hacer reír  las mujeres”…Sí, han leído bien.
Ahora veamos consejos para ellas…
Dice la autora de un libro que aconseja a las mujeres como conquistar hombres…“En varias ocasiones he recibido sugerencias para escribir sobre cómo seducir a un hombre. La verdad es que por lo general es bastante fácil seducir a un chico…”
Bueno, para empezar aquí se confirma lo que digo: Las mujeres son más astutas en cualquiera de las etapas de las relaciones.Observen que la autora de este libro es muy conciente-y me parece perfecto-que su consejo no es infalible, ya que dice…”…La verdad es que por lo general…”.No está en la onda absoluta y canchera de los hombres.Recordemos también que dije que la fórmula invencible que tenemos los hombres para perder, es creernos que las sabemos todas…Para mi aquí, en esa frase que he citado, la autora dice otra gran verdad… es bastante fácil seducir a un chico…” ...La causa de esto ya la expliqué: El hombre es más desesperado que la mujer para iniciar una relación, por eso ellas no necesitan esforzarse mucho.Además, y en esto se ven favorecidas otra vez, el hombre es más directo, tiene más en claro que quiere de la mujer, es más simple (veremos más adelante el porqué).Ante todo esto, ellas no necesitan de muchas tácticas diferentes, y su grado de éxito es mucho más grande.
** Ir bien arreglada y maquillada: Este es el punto más fácil y rápido para atrapar a cualquier chico, aunque sin maquillar, a plena luz del día y despeinada parezcas un conejo zombi no importa, lo que importa es lo que ven los ojos del chico. Para generar atracción en un hombre la forma más rápida es el físico y hoy en día es casi imposible no parecer guapa. Tienes maquillajes, rímel, pintura de ojos, corrector… Tienes todo un arsenal disponible para parecer una auténtica princesa de película.
Sobre todo hay que recordar utilizar los típicos trucos que básicamente se definen cómo: “resalta tus virtudes y esconde tus defectos“. Con esta norma hasta el más puro adefesio parecerá una top model de revista.
Digo…¡¡Cuánta sabiduría!!.¡¡Qué envidia!!.¡¡Qué claridad de pensamiento!!.
** La fórmula más rápida para seducir a un chico es invitarlo a tomar algo, a cenar… Proponerle ir al cine… Te aseguro que menos del 10% de los chicos te negará una cita. A no ser que lleves un cartel en la frente de psicópata, el chico tenga novia o alguna otra cuestión rara.
Recordemos que una chica se puede liar numerosos tíos en un año y un chico normal con 1 o 2 chicas (siempre hablando de intentar entablar relaciones duraderas), por lo tanto dudo mucho que rechace la oferta de una chica aunque sea solo como amiga.El irá mucho antes al cine con una chica desconocida que con uno de sus amigos, principalmente porque después le gustará presumir de que lo has invitado.
Digo…¡¡Cuánta sabiduría!!.¡¡Qué envidia!!.¡¡Qué claridad de pensamiento!!...
** A un chico se le nota si quiere algo contigo: Después de haberlo invitado al cine, tomar algo, cenar… se verá enseguida si quiere algo o no porque se les nota a millones de kilómetros de distancia. Probablemente intente tocarte esporádicamente. Te mirará el trasero cuando te gires y seguramente empezará a tomar él la iniciativa.
Digo…¡¡Qué hijas de puta!!...Las admiro.¡¡Cómo nos conocen!! ¡¡Cómo saben que nos tienen agarrados por lo físico!!
Una aclaración: Se habrán dado cuenta que esta consejera, por las palabras que utiliza, no es argentina.En el país en el que reside no es raro, por lo que dice, que las chicas tomen la iniciativa de armar las citas.Van al frente…¡¡Aprendan argentinas!!...
Esta misma autora, cuando pasa a dar consejos que apuntan a la seducción del espíritu del candidato (algo que en la mayoría de las veces las mujeres no necesitan), comete el mismo error que el consejero masculino.La cuestión es cuando nos adentramos (o intentamos) en las mentes humanas.En esto, una vez más y van…, estamos en desventaja los hombres.Como a las mujeres lo físico del hombre les “entra” en segunda instancia, nosotros debemos preocuparnos más en las sensaciones espirituales de ellas (luego de que se hayan convencido, erróneamente o no, de que somos buenos “proveedores”).Y eso es un mundo muy intrincado y complicado.No solo por ser mujeres: Todo ser humano es único mentalmente.En cambio, como ellas a nosotros nos llegan ante todo por lo físico, tienen más claro que hacer.Sus consejos pueden en ese ítem ser absolutos y no obstante tienen un alto grado de eficacia.
Ahora bien, saliéndonos de manera total del universo físico, vamos a adentrarnos en lo mental, y se darán cuenta porque los consejos “salvadores” que recibimos para “levantarnos minas”, y los que ellas reciben para enamorarnos desde lo espiritual, tienen en general poca eficacia…Salvo que la diosa suerte nos acompañe.Y mucho…
Mucha gente-me animo a decir la mayoría-anda por el camino de la vida llevando a cuestas y obedeciendo al “recetario”...No me refiero al de cocina ni al de medicamentos...Llamo así a esa casi interminable batería de consejos, ideas, sentencias que, al aplicarlas, nos sacaran de algún problema, nos acercarán al amor, nos ayudarán a mantener una amistad, a no ser estafados, a sacarnos de encima a alguna persona, a conseguir trabajo, a que nos vaya bien en este,  etc..En fin, todo eso llevado a la práctica hace que nuestro camino, que nuestra relación con los prójimos sea más placentera.Así se cree...Todos recibimos y muchos dan consejos, claves “salvadoras”, y demás.Y cada uno que las da, y cada uno que las pone en práctica comete una gran ingenuidad...Utiliza consejos como fórmulas matemáticas a ser aplicadas...en su relación con los humanos...¡Una pérdida de energías en vano!...No hay “recetas”...¿Por qué?.El ser humano que tenemos enfrente, y cada uno de nosotros, somos los seres vivos más impredecibles del planeta.Es verdad que hay personas con un grado de imprevisibilidad bajo...¡Pero impredecibles en fin!...Poco o mucho, da lo mismo.Una sola actitud, una sola acción imprevisible de una persona a lo largo de toda su vida es más que suficiente para desarmar el juego de uno o muchos prójimos.Como si el pensamiento hecho acción de cada uno fuera como un microscópico grano de una esencia que olvidamos (o preferimos) no utilizar entre los ingredientes de una receta, ¡pero que pertenece a una esencia de profundísimo sabor y por eso se altera por completo el gusto de la torta, a pesar que solo falta un diminuto grano!...Toda acción, por diminuta que sea, puede provocar un gran desequilibrio.
Pues bien, pareciera que me estaba yendo de tema.No es así...Clarifico...Todo humano es imprevisible.No cambia nada que muchos lo sean solo una vez en su vida, pues el efecto de estos agrega igualmente, pequeña o no, imprevisibilidad.Ni tampoco estoy diciendo que los actos imprevisibles sean mayoría en cada uno.Pero estos, aunque tal vez minoría, tienen un gran poder precisamente porque causan sorpresa, “descolocan”.Antes de ahondar en el porque de la imprevisibilidad de la acción humana, voy a afirmar que debido a esta, la vida es un auténtico juego de azar.No hay recetas, no hay consejos infalibles.Todo está en suspenso y empapado, aún más, imbuido de incertidumbre.
¡¿Cuántas veces nos han dicho?!...”Hacé así, y verás que...¡No falla!”...”Cuando te de a firmar el papel, miralo a los ojos con confianza.Eso le va a resultar a él como si...”...”Cuando te hable de eso, dale importancia...¡Seguro que ella...!”...Me pregunto...¿Todas esas personas creen que los seres humanos somos-mentalmente- todos iguales?...¿No saben que esa “plastilina” que forma nuestro cerebro, sí, es en el nacimiento igual en todos, pero que una vez que se empieza a recorrer el camino, se va moldeando y tomando diferentes formas que en otros?.Y que esas distintas formas (miles de variedades) de la “plastilina” obedecen a diferentes sucesos vividos, y a diferentes formas de asimilarlos.O a idénticos sucesos, pero vividos en distintos momentos de la vida, por lo que se los asimila o se los graba en la mente de otras maneras...Y que por todos estos resultados, para una persona una determinada mirada, palabra o acción significa algo diferente de lo que puede decir para otros miles.Y otros cientos de miles entenderán por lo mismo algo diferente a lo que entendió esa persona y esos miles.Y luego vendrán millones de humanos para los que aquella mirada o acción no tendrá el mismo sentido que tuvo para esos miles, para esos cientos de miles ni para aquella única persona.Y que para más, muchos de esos millones que agregué últimos, con transitar más en el camino y experimentar más y nuevos sucesos, comenzarán a tener una opinión diferente de aquella mirada que recibieron y en consecuencia comenzarán a obrar distinto...¡Y así podemos llegar a tener muy variadas reacciones ante una misma frase, mirada o lo que sea!...Ante este panorama, ¿es aconsejable amarrarse a las “recetas” como a una tabla de salvación, como algo infalible?...
No vale aplicar “recetas”, consejos salvadores.Nunca sabremos como puede reaccionar la persona que tenemos enfrente...Sabemos que como buenos humanos que somos, más de una vez cada uno de nosotros mismos nos sorprendimos por como reaccionamos ante un determinado suceso/acción/palabra/gesto...¡¿Cómo podemos saber como le caerá tal acción o frase nuestra a los demás?.¿Cómo saber cómo actuar?.Todos nos hacemos los sabios afirmando que uno mismo no termina de conocerse en la vida.¿Cómo decimos entonces?:“La conozco, sé cómo reacciona”.
La mente humana es el más grande de los misterios.Es verdaderamente insondable.El infinito de los infinitos.
La persona más inesperada nos puede declarar su amor hacia nosotros...El amante que nos dice continuamente que su amor es eterno, al otro día amanece diciéndonos que “no va más”, a pesar que vinimos agrandando las virtudes que tanto nos elogiaba, y empequeñeciendo los defectos que el decía soportar...Lo segundo, ocurre muchas más veces que el primer caso...Esto no es pesimismo.Es solo aguda observación de la realidad.
No hay mayor embuste que los “libros de autoayuda”.Estos libros son los que más se venden.O casi…Por ende, a mucha gente tiene que irle mucho mejor que antes.¿No?.Por lógica consecuencia, a la gente, como dije, desde hace muchos años-porque ya hace más de una década que estos libros se pusieron de moda-le tiene que ir mucho mejor.Se deben vender, entonces, menos de esos libros…¡Pero la venta de los libros de autoayuda sigue creciendo de manera vertiginosa!.¡Crece en mayor proporción que la población mundial!...¿Conclusión?.
La humanidad sigue estando mal.¡O peor!, por más libros de autoayuda que haya...Sepan.Esos libros están  en general plagados de “recetas”...Sé que más de uno me puede decir que siguió con meticulosidad los consejos y todo le resultó estupendo.¡Le creo!...Pero al mismo tiempo le digo que le agradezca a la ruleta de la vida.Que me diga sino, porque  otros que aplicaron tan bien-o incluso mejor-los consejos que él, fracasaron...En mi opinión, los libros de autoayuda engañan a la gente de la misma manera que las religiones...Primero inculcan una fe ciega en los consejos que dan.Relatan casos de personas que los han seguido y tuvieron éxito...¿Son reales estos casos?...Ante esto, el lector, desesperado, se ciega.Cree...Aplica.Si la ruleta de la vida (para el lector, invisible) le ayuda, creerá más en el libro.Lo recomendará.Otros lo comprarán...El autor, al igual que el sacerdote, ya obtuvo lo que quería: Vivir a costa de...
¿Y por qué es imprevisible con frecuencia la mente humana?...Es que esta les grita a la gente una verdad.Y para la mayoría de la gente esa verdad es no querida, por eso-inconcientemente-obviada, omitida.Esa verdad es que la interrelación entre todos los humanos hace a la vida un juego de azar.La mayoría de la gente obvia infantilmente esto y se sumerge en el infundado optimismo y en la infundada previsión.Pero por otro lado ocurre que la gente tiene inseguridades-y de estas inconcientemente no se percata o no se pregunta como nacen-.Las inseguridades, para todo aquel que crea a la vida algo predecible, provocan temor.Ante este la mente humana se debate en idas y vueltas, indecisiones.Se emiten promesas sin el menor fundamento, se hacen las cosas, muchas veces, sin convicción ni convencimiento.Ante todo esto la mayoría de los humanos, lo que dicen, prometen hoy, mañana lo borran con el codo...Ante todo esto, quien juraba a todos que ante tal situación reaccionaría de determinada manera, al día siguiente se comporta ante esa situación de la manera exactamente contraria.En síntesis, el juego de las interrelaciones humanas impregna a las mentes con incertidumbres, dudas, inseguridades, que la mayoría no quiere reconocer, pero al mismo tiempo se actúa en consecuencia a estas inseguridades.Es decir, no hay una conducta fija, sino modificada por la incertidumbre de la vida.
La suerte es el producto de las interrelaciones humanas. Podemos emprender un determinado proyecto.Haber puesto en él toda nuestra energía, buena onda. Haber hecho todo bien. Para seguir adelante, necesitamos que alguien, un superior, apruebe el proyecto. El día que se lo presentamos, esa persona tuvo un mal día y su juicio no está a pleno, y…O llegamos tarde a la presentación, por más que salimos con mucha anticipación de nuestro hogar teniendo en cuenta el denso tránsito automotor. Pero ese día dicho tránsito estaba peor que nunca…Y al supervisor le cayó más simpático un proyecto que leyó antes que el nuestro, simplemente por ese detalle de puntualidad…No tuvimos suerte…El que todavía no se convence, le hago ver…¿Por qué incluso las personas que dicen que la suerte no es determinante, cuando despiden a otra le dicen?, “quedate tranqui. Hiciste todo bien. Por eso te va a salir bien…Y…¡¡Suerte!!, eh?”…Los que niegan el poder de la suerte son personas débiles de espíritu, que necesitan obviar esto porque no soportan la incertidumbre de la realidad…Como una droga…
Obvio que hay consejos infalibles, porque en algo todos los humanos (así quiero pensarlo…) somos iguales, deseamos o exigimos lo mismo: Yo no creo que nadie (mujer o varón) tenga éxito en la conquista teniendo un permanente o casi permanente mal aliento…No sea limpio corporalmente, holgazán a ultranza…Un hombre que le diga a la candidata…”Y, sí, soy golpeador/pedófilo”…etc, etc…Lo contario a eso son los gustos que yo llamo “universales” y cualquier enamorado que reciba un consejo que apunte a no caer en esas prácticas o actitudes que mencioné antes (que están en las antípodas de los “gustos universales”), hará muy bien en aplicarlo y sí o sí lo acercarán o por lo menos no lo alejarán del “objeto” de su deseo.Pero, y aquí se complica la cosa, fuera, más allá de esos “gustos universales”, realmente no se sabe como actuar, que hacer frente a la persona candidata, por el simple hecho de que no hay un ser humano, mentalmente hablando, igual al otro.Y esto es debido a lo que largamente expliqué renglones arriba.
A mi me ha pasado de ser “caballero” con una dama, pero que a la quinta vez que le abrí una puerta me miró mal y me dijo…”Tengo brazos y manos”…¿Y el consejo de ser caballero?...A un amigo le ocurrió algo más que similar, y fue reprochado por la mujer…”¡¡Los machistas!!...Nos asisten en todo…¡¡Nos creen inservibles!!”…Como a otras les molesta si dejamos de ser caballeros en una sola oportunidad.Para otras el hombre tierno es sinónimo de debilidad, pero para otras es un requisito imprescindible.Y así sucesivamente…Y, bue…Y así podría dar muchos ejemplos más.Pero entonces, ¿qué se debe hacer?...Ante todo hay que hacer lo que no hizo, en su desesperación, Fabián: HAY QUE SER UNO MISMO.Hay que presentarse ante el candidato como uno es.Si le gusta bien, y si no, la vida continúa.Hay que hacer esto, teniendo en cuenta y practicando esos procederes o “gustos universales” de los que hablé antes.Yo creo que este es el único consejo que sirve.Si hacemos lo que hizo Fabián, solo estaremos, en la mayoría de las oportunidades, interpretando un rol, un papel para forzar el agrado, el enamoramiento del otro.Así borramos gran parte de nuestros gustos, comodidades.En fin, suprimiremos parte de nuestra identidad.Le estaremos mostrando a la persona candidata o ya pareja, algo que no somos.Y lo grave es que el otro se enamoró de algo que en verdad no existe.Un día, tal cual le pasó a Fabián, no soportaremos más interpretar dicho papel…Y sobrevendrá el fin.
Preguntaba antes… ¿Es conveniente “mimetizarse” a ultranza con la pareja como método para lograr una relación saludable y duradera?.
Como he dicho, uno debe mostrarse como realmente es.El azar, la suerte dirá si hemos dado con una persona que gusta de un número importante de nuestras “cosas”, que haga que la relación sea viable y llevadera.Pero en verdad, para que dos personas se lleven bien, no hace falta coincidir en todo o hasta en casi todo, así sea en cosas importantes o superfluas.Obvio que debe haber coincidencias en objetivos que hacen a la esencia de la pareja, como por ejemplo, el tema de convivir o no, procreación o no, etc.Pero más allá de esos asuntos, no hay que esforzarse para enamorar y retener al otro, copiando todos sus gustos, estando de acuerdo en cada una de sus opiniones, acatando cada uno de sus caprichos, etc…Si el afecto y la atracción sexual existen, no hace falta eso, y la pareja por lo menos comenzará a andar.Luego se verá…Pero si uno siente que debe ser el “hermano gemelo” de la pareja…Eso es totalmente antinatural y a nada conduce.Salvo que se haya desarrollado un fuerte instinto o sentimiento de esclavo o sometido.
Generalmente funcionan las parejas donde uno de ellos encuentra en el otro lo que su “Ser” no tiene, y viceversa…Por ejemplo, alguien de espíritu pesimista se sentirá fortalecido si su pareja tiene “empuje” y una visión positiva.A su vez el pesimista tal vez lo “baje un poco a la tierra”, lo que a muchos optimistas (“pasados de rosca”) mal no les viene…Si una persona es “leche hervida” le vendrá muy bien ligarse a alguien que sea de tomarse una pausa para pensar las cosas, que sea calma…Eso es lo que se llama complementación: Mi defecto-ese “hueco” en mi Ser-es rellenado, paliado por tu virtud…Aunque para que la cosa funcione, no es necesario que cada uno tenga exactamente fuerte todos los “ítems” que el otro tiene débiles.Es un imposible, creo, que entre dos personas ocurra esto.Aquellos que han tenido la suerte de complementarse al 100%, ¡gócenlo!.
Resumiendo…Le puse a este capítulo un título y un subtítulo más que antipáticos…¡pero realistas!...Uno es más importante que la relación.Si entendemos eso, nos apreciamos a nosotros mismos, no caeremos en consejos tontos, no cometeremos el error de “mimetizarnos” con la pareja, y así, si hay enamoramiento-mientras la persona querida haga lo mismo-este será mutuo y auténtico.Y gracias a eso, la relación podrá existir.Por eso digo que cada una de las dos personas, por su lado, es más importante que la relación.
Si no se respetan a si mismos, si no respetan a su Ser, con todos sus ingredientes buenos, ninguna relación saludable habrá.El respeto de cada uno a su propia persona es la base de la relación.

El egoísmo es malo cuando es desmedido.Una pizca de egoísmo hay que tener.Esa pequeña cantidad es la que permite a uno apreciarse a si mismo.Si uno no se quiere  a si mismo, ¿cómo podemos pretender que otro nos ame?.Uno NO debe querer más a la persona amada que a uno mismo.Esto no es razonable ni saludable.Porque de ser así, ¿qué de nosotros cuando esa persona amada ya no la tengamos por "x" motivo?.Hay que ser maduro y razonable.Se debe amar a la otra persona, pero no en una medida tal que sea nuestro "aire y agua", es decir, algo vital.Porque cuando nos falte sentiremos que se nos ha ido la vida.Y hay que estar preparado a que esa persona tal vez un día se vaya de nuestro lado porque ha dejado de amarnos, o porque hemos cometido errores imperdonables o porque se murió.No es sensato sentir que una persona es "nuestra vida", porque, ¿cuando no esté?.¿Nos pegamos un tiro?.Además si uno le dice eso a una persona amada le está metiendo mucha presión a ella y a la relación.Debemos amarnos en la justa medida y respetando nuestra esencia, que después de todo es la que mantiene al lado a la persona amada.
Por eso, ante todo…¡Ámense a si mismos!.

No hay comentarios:

Publicar un comentario