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La mujer y la relación de pareja
La mayor muestra de la inteligencia humana
Los
hombres siempre tenemos una fórmula invencible para empezar perdiendo en la
pareja.Y no es un juego de palabras…Creernos unos “vivos” bárbaros, creernos
más despiertos que ellas…Con los renglones siguientes se darán cuenta que
cuando las mujeres están haciendo las valijas, nosotros también…Nada más que
ellas “ya volvieron de su primer viaje, están preparando el segundo, y los
hombres apenas estamos aprestándonos para el primero”…Una forma más larga de
decir que “cuando los hombres vamos, ellas ya están volviendo”…Pero
me gusta decirlo así…Es más contundente.
No
se confíen, señores…No confíen en poder empatarla en la relación de pareja,
porque una mujer que estamos conociendo se muestra cándida, hasta ingenuita,
con modales hipersuaves, de carácter dócil.Ese tipo de mujeres que se
autocalifican de “especiales” (especiales para bien), que nos piden tímidamente
desesperadas…”No me mientas…Porque yo nunca miento” (¡¡¡ja, ja, ja!!!).Las que
juran no ser histéricas…Las que dicen que no se fijan para nada en lo material
del hombre…No, no se confíen…
Hay
excepciones, como siempre, pero las mujeres, en la seducción, el inicio de la
relación, en el “armado” y desarrollo de esta demuestran una inteligencia
elevada, con la que ejecutan
tácticas que serían la envidia de los mejores generales.
La
mayoría de ellas ven a la relación como una competencia.Y nadie compite para
perder.Una competencia en la que buscan que domine la personalidad de ellas.Son
competitivas por instinto.Y el hombre, en cambio, enseguida se cree el ganador,
deja de competir y…Y por eso casi siempre triunfan ellas…¿Por qué?...¿La mujer es más inteligente que el
hombre porque tiene más neuronas?.¡No!...Porque para la competencia tiene una
mejor actitud.
Vamos
por partes…
a) Seducción / inicio de la relación
Antes hablé yo de una
superior actitud femenina…Veamos…
En
general, es decir, no digo siempre, pero si la mayoría de las veces, la mujer,
sexualmente, se calienta menos con nosotros de lo que nosotros lo hacemos con
ellas (ya explicado en el capítulo 4).Y lo de sexual no lo digo a nivel
cama.Ahí sí, se calientan tanto como nosotros…(aunque saben muy bien fingir los
orgasmos).Pero al inicio de la relación, se calientan menos…Pero bien, por eso
nunca dejan ellas de pensar con lo que hay que pensar: El cerebro…En
cambio, en la calentura, los hombres nos embobamos, porque solo pensamos con
los huevos…Ellas siempre se mantienen más agudas, más listas…No hay
nada más pelotudo que un hombre enamorado.No digo que sea pelotudo por
enamorarse…Digo pelotudo comparándolo con una mujer en el mismo estado…Por eso,
el hombre tiende a perder frente a la mujer.Aunque a la vista de la sociedad,
el machismo, todo eso, parece que fuera él el ganancioso…El hombre se calienta
más…No por nada existe ese dicho, que cada país lo tiene aggiornado…“Un pelo de
concha tira más que una yunta de bueyes”.
No
se dice eso sobre un pelo de huevo…No hubo reinas que por el amor a un hombre
tiraron abajo su reino, sino que siempre fue al revés…
No
es aconsejable “volverse loco por una mujer”.Gustar de ella, admirarla, más
allá de sus defectos, pensar la relación, perfecto.Pero volverse loco,
hmmm...Hay que tratar de no caer en esa equivocación, aunque eso muchas veces
se pague con la soledad…Entonces nos asusta no “volvernos locos” por alguna.Pero
a veces uno no sabe que preferir, luego de escuchar a más de un casado…El hombre debería mantenerse racional, pensante…,
como ellas.El hombre debe salir del “baboso estúpido enamorado no pensante”.
Si
una mujer no tiene intención de relación seria y duradera y se muestra ya muy
sexual desde “el vamos”, es algo lógico.Pero cuando desean algo a largo plazo, si
luego de ceder al pedido de la primera vez por parte del hombre, se muestran
exageradamente ávidas por más sexo, están tendiendo el “dulce”, la trampa…“Un
pelo de concha tira más que una yunta de bueyes”…No quieren que el hombre
piense.Ya están ganando la partida.Y no se trata de que tenga que ganar el
hombre: Debe haber un empate.Una relación equilibrada es ganancia para
ambos, y por ende para la relación en sí…La mayoría de las mujeres solo quiere,
sutil, astuta e inteligentemente, su victoria.Quieren todo…Para ellas tener
solo su 50% es perder.
Por
instinto lo femenino quema el cerebro masculino, y no al revés.No olvidemos, somos
animales…¿Han visto alguna vez a dos hembras, sean el animal que sean, luchando
por un macho?.Bien saben que siempre es al revés…La mujer tiene esa misma
seguridad.A nivel humano, lo que ocurre a nivel animal, eso de que siempre son
los machos los que se pelean por una hembra, se traduce en que ellas,
concientemente o no, saben que tienen poder sobre nosotros.Más del que nosotros
tenemos sobre ellas.Poder a nivel sexual y espiritual…¿Cómo se demuestra
esto?...Los clichés sociales, las costumbres, las modas siempre ponen en
situación de desesperado al sexo masculino.Si un hombre no debuta sexualmente
en la adolescencia es catalogado por la sociedad como un estúpido o considerado
gay.Calificación esta última que, por más que supuestamente somos una sociedad
bastante tolerante hacia la homosexualidad, sigue siendo vista como un insulto
de lo más denigrante…Entonces hace cualquier cosa para llegar a su primera
vez.En cambio la mujer que pasó los 20 y todavía no conoció a nuestro
“amigo”…Nada…Se podrá bajonear ella, pero no es denigrada.Es más, a veces es
como bien vista porque, “no se rebajó.No le entregó el orto al primer nabo que
se le cruzó.Defendió lo suyo”…El hombre que a los treinta y pico sigue sin
concretar pareja seria-cuando es su anhelo-empieza a ser visto como un boludo,
incapaz de mantener sexual y espiritualmente a una mina…Se empieza a apurar
para terminar con su soledad…¿La mujer en ese estado a la misma edad?...Sí,
ella se bajonea, se preocupa, pero la sociedad no la ve como una
estúpida.”Tiene mala suerte.Siempre fue defraudada por insensibles”.Recién, ya
entrando en una edad muy adulta, empieza a ser vista despectivamente como una
solterona.Aunque esta calificación está tendiendo a desaparecer, al menos en su
sentido despectivo.Es más, ahora a la mujer que se mantiene en ese estado, se
la empieza a calificar de “viva”, independiente.“Está bien.Hace lo que quiere,
no lo que le quiere imponer el mandato social”…Por todo esto, por ende el grado
de desesperación es mayor en el
hombre…Entonces, el hombre siente que está en inferioridad de condiciones frente a la
mujer.Más apurado y por eso, en la mayoría de los aspectos, puntos a acordar, a
consensuar que hacen a una pareja seria, cede mucho más que las minas.Y ahí
ellas ponen en funcionamiento su inteligencia…Dicho de otra manera,
chabacana y por eso más clara: Un tipo buen mozo tiene a…dos minas esperando
por él…Y una mujer, así no sea muy agraciada física ni mentalmente, tiene
esperando en fila a 30 de nosotros con la lengua afuera…Bien que saben ellas
esto.Por
eso al inicio de una relación son más exigentes que los hombres, más
selectivas.De ahí nace esa errónea sentencia de los hombres que
dicen, “las mujeres no saben lo que quieren”…Eso lo trataremos en otro
momento…Pero bien que saben ellas lo que quieren.
Según
estudios psicológicos la mujer sobrelleva mejor la soledad que el hombre.¿Por qué?...Hay una razón psico-antropológica y otra
de orden sexual…La primera de ellas es, una vez más, nacida en la
prehistoria…Ambos sexos, cada día, pasaban bastante tiempo alejados uno del
otro, por las tareas que se veían obligados a hacer: Unos fuera del “hogar”,
los otros en él (esto no es muy diferente a nuestra época).La tarea que cumplía
la mujer era mucho más liviana y sosegada que la del varón.Esperaba la llegada
de los hombres por compañía, pero ante todo por el alimento que
traían.Además estaban acompañadas por los hijos…En cambio el
hombre, en su peligrosa y agotadora tarea de cazador, no esperaba más que, al
llegar al “hogar”, la compañía de la mujer (como se la entendiera en aquellas
épocas.Casi exclusivamente sexual…).Resumiendo: La mujer esperaba al hombre más
por la comida y la protección que por la “compañía” en sí.El hombre, ya con la
presa cazada, solo anhelaba la “compañía”.Resultado: Por costumbre vuelta instinto
y/o sentimiento, el hombre no soporta la soledad…La mujer la sobrelleva mucho
mejor.Y si tiene hijos-como los tenía en aquella época-, mejor aún.Además la
mujer tiene-por tener el deseo de procreación más acentuado que el hombre (no
confundamos instinto con deseo)-la pulsión de armar grupo (familia), lo que de
lograrlo-como lo hacen la mayoría de ellas-por más que se vaya su hombre, no se
sentirá sola.En suma, la mujer no necesita para no estar sola tanto del hombre,
como el hombre necesita de ella…
También
las mujeres, desde niñas, son “entrenadas” para arreglárselas solas: En sus
juegos cocinan, cosen, planchan, crían hijos, conducen un hogar...Los varones
pateamos pelotas…Obvio, con esos juegos infantiles las chicas no salen ya
grandes amas de casa, pero ya así se les marca el camino de lo que a más tardar
en la adolescencia o en la muy temprana adultez tendrán que aprender realmente.
Además,
las mujeres como amigas entre sí, son mucho más compinches que los varones
siendo amigos entre ellos.Esto ocurre por una estúpida idea del machismo: El
hombre siempre debe ser fuerte.Se la tiene que bancar si queda solo, e incluso
a sus amigos más íntimos esquiva contarle sus penas, porque no es de macho
mostrar debilidades (la típica mentalidad tanguera de ahogar penas en el
alcohol…Y no que lo escuchen amigos).Ante todo esto, el hombre a veces se
enrosca con una mujer con la que realmente no se siente a gusto.Pero así vence-supuestamente-a
la soledad, y zafó de derramar lágrimas ante otros hombres…Las mujeres, al ser
más compinches entre sí, tienen en la soledad mucho más soporte psicológico que
los hombres.Además, las mujeres, en general, bien que obedecen a un refrán-consejo.Los
hombres no…”Mejor sola, que mal acompañada”…
Para
clarificar…La compañía que necesita el hombre de la mujer es, por un lado, de
índole sexual.La inmensa mayoría de los hombres da la vida por tener un cuerpo
femenino que se les entregue sin muchas vueltas muy a menudo, algo así como dos
o tres veces a la semana.Aunque esta frecuencia, en matrimonios de unos años
(para nada muchos años) o con por lo menos un pequeño hijo, más de una vez
resulte una quimera…La otra razón es de orden espiritual.Pero no nos
confundamos.El hombre necesita en ese caso de una compañía femenina no por el
lado de la “mujer amiga/compinche”, sino que proyecta sobre su pareja…a su
madre.La mayoría de los hombres en pareja, por más que se hayan ido de la casa
paterna (aunque quepa más decir “materna”) no han “cortado el cordón umbilical”
con su madre (Freud se regodea…).Por ello ven en su pareja a una nueva madre, o
a la prosecución de esta.No “madre” en el sentido afectivo-o no solo en este
sentido-sino en la faz de ama de casa, por más que cada vez haya más mujeres
que trabajan y que por consiguiente pasen en sus casas la misma cantidad de
tiempo que el hombre. Pero igualmente por tradición, estando los dos en paridad
de tiempo en la casa, es la mujer quien desarrolla las tareas hogareñas.El
hombre sin una ama de casa (sin una madre) se siente un auténtico inútil, desamparado.Esto
es reconocido por ellos mismos de manera directa…Si solo fuera que el hombre
siente soledad por el tema sexual, casi todos tendrían una pareja con cama
afuera, pero sabemos que no es así: El hombre tiende a la convivencia tanto
como la mujer.Y esta una vez que tuvo ya su primer hijo se vuelve menos
dependiente del deseo de convivir…En la mayoría de los varones, este deseo no
decae nunca.La mujer, si bien ha querido a su padre, no ve en su pareja la
prosecución de este.Por su evolución cultural la mujer adulta no necesita tener
a alguien a su lado que continúe desarrollando las tareas “técnicas” que hacía
su progenitor (plomero, gasista…Se piden por teléfono).Y si bien se ha separado
de su madre, ella misma ahora es su propia madre.Función que obviamente no
puede suplirle ningún hombre, como sí ella suple a la progenitora de su pareja.No
me estoy contradiciendo con lo que dije en otro capítulo.Para el hombre lo más
importante de la relación es la parte sexual, pero al mismo tiempo no puede
estar sin la parte espiritual, sin su “nueva madre”.Si su mujer deja de cumplir
esa función, el hombre no soportará (salvo que el nivel sexual de la pareja sea
excelso…), se separará, pero con su nueva pareja volverá a intentar la
convivencia…Si así no fuera, el hombre-más allá de su nivel económico-se las
arreglaría para ser putañero a tiempo completo.Pero una puta no cumple el rol
de (nueva) madre, por eso…El hombre que escapa de esta ley es porque, o se
pudrió de la faz no sexual de las mujeres o maduró lo suficiente para romper el
cordón umbilical. Muchos hombres, que lo único que rescatan de la mujer es solo
lo sexual y despotrican contra todos los aspectos del “ser femenino”, me han
confesado que volvieron a “reincidir”-con su nueva pareja-en la práctica del
convivir, simplemente porque…”Y, estaba solo en casa y me dije…¿Sólo como un
boludo?...Y quien me cocina, y quien me…”.Buscan la faz maternal de la (su
nueva) mujer.Faz que escapa a su misoginia espiritual…Todo esto se reafirma con
una frase muy común que escucho decir a las mujeres: “Se hacen los machos, pero
en el fondo los hombres son pollerudos”.
La
razón sexual-que hace que el hombre tema más a la soledad- es más simple de
entender: Por lo ya explicado en otro capítulo, aunque alta, la mujer tiene menos
carga sexual que el varón.Además, según dicen los sexólogos (aunque no hace
falta serlo para darse cuenta), las mujeres logran en la masturbación mucho más
realismo que el hombre…
Bien,
entonces entendemos porque la mujer sobrelleva la soledad mejor que el
hombre.Otro punto por el que el varón está más miedoso que ella a perder una
relación.Otro punto por el cual, antes de empezar una relación, ellas pueden
darse el lujo de ser muy exigentes…O, una vez consolidada, imponer sus
decisiones.
b)
Desarrollo de la relación
En
ronda de amigos (entiéndase, todos hombres), con cierto leve “pedalín”, que
funciona como el pentotal sódico o “suero” de la verdad, los hombres son de
sincerarse hondamente…El orgulloso padre de cinco hijos…”Como me cagó esta…¡Tantos
pibes!.Hace años que no sé lo que es una verdadera vacación con mi mujer.Y
cuando lo pueda hacer otra vez, ya voy a ser un viejo choto que no camina ni
dos cuadras”…Pero después, sobrio, pone en todos lados la sonrisa socialmente
correcta en la foto con sus hijos…Ricardo…”La amo, pero se hace en general solo
lo que ella quiere”.Y después sobrio, habla de un matrimonio perfecto…Hay mucha
hipocresía…O como me dijo aquel médico, foto de la familia sobre el escritorio,
cuando se enteró de mi soledad y mis aventuras de vacaciones y mis revolcadas
con colegas…”Gozá de la vida.Estás en el estado ideal”…No sé si es el estado
ideal, pero entiéndase el sentimiento de quien me dijo eso.
Volvemos
a lo mismo…”Un pelo de…”.Y ya sabemos, por lo explicado antes en este capítulo,
porque ocurre esto…Así, en la mayoría de las parejas, es la mujer
la que impone, sutilmente, casi todas las decisiones…En general,
las decisiones que dejan libradas al hombre son las que no resuelven nada en el
aspecto social de la unión.¿En qué decisiones talla la mujer?...Es
una enorme mentira que en el varón el deseo de procrear sea tan acentuado como
en la mujer (no confundamos deseo con instinto).Es sensiblemente
menor el número de hombres que desean llegar a ser padres que el de las mujeres
que sueñan con ser madres.Pero casi siempre, en las uniones el deseo de los
hombres en cuanto a esto no se refleja: Casi todos los matrimonios terminan
teniendo hijos…¿Qué pasa en el medio?...Se impone el gusto, el deseo de la
mujer…Es bien sabido que un punto en contra que tiene un hombre al momento
de “candidatearse” es si reconoce que no desea tener hijos.Ante esto la mayoría
de las mujeres, literalmente hablando, huyen (lo digo con
conocimiento de causa en mi propia humanidad).Aún más: Los amigos hombres aconsejan
al “rebelde”, “y…vas a tener que aflojar
en eso de no desear ser padre, sino…”.Yo me pregunto, ¿no es imprescindible
hacer las cosas con convicción?…La mayoría de los hombres que aconsejan eso
(casi todos…) están diciendo indirectamente que ellos aceptaron ser padres por
el temor a ser rechazados por su esposa o novia y no porque en verdad les guste
la idea de criar a un niño…Por cada 10 varones que dicen, al momento de
“candidatearse” o estando la pareja en sus inicios, “no quiero tener hijos”, 9 mujeres
huyen.En el caso contrario, solo dos hombres renuncian a comenzar la relación o
continuarla.
Escuchar
decir a una mujer que está sola…”Y, sueño con casarme/juntarme…Y tener hijos”,
es algo totalmente común…La inmensa mayoría de los hombres que están solos, ¿se
expresan así?, ¿tienen exactamente el mismo deseo?.El de tener pareja sí, pero
lo otro…
Un
número importante de hombres que son padres, no lo tenían como meta…Una vez
casados o juntados cedieron…Ya saben porque…Una clara muestra de cómo la mujer
se impone en una de las decisiones más importantes en la pareja, sino la más.
Por
mi propia observación puedo afirmar que incluso en los matrimonios en los que
el hombre auténticamente deseaba tener hijos (pero menos que los que anhelaba
su esposa), se tuvieron más de los que él deseaba…Y “casualmente” el número
está más próximo o cayó justo en la cantidad anhelada por la mujer…: Consenso
cero…
Me
podrán decir que hay muchos hombres-la mayoría de los que llegan a ser
padres-que se muestran orgullosos de haber llegado, precisamente, a ser padres,
que muestran un gran y auténtico amor hacia sus hijos…Perfecto, no lo pongo
para nada en duda.Pero una cosa es el anhelar procrear, y otra aprender a amar
a los hijos.La mayoría de los hombres no anhela ser padres.Llegan a esa
condición por presión de la mujer (y presión social también…No es considerado
simpático decir abiertamente, “yo no quiero saber nada con…”).Después-y
obviamente que bienvenido sea-esos hombres aprenden a amar al hijo que
concibieron…Los hombres-me animo a decir que ninguno-no admiten que no deseaban
ser padres:1) Porque no es aceptado socialmente el no desear tener hijos.2)
Porque de reconocerlo, se admite simultáneamente que las (sus) mujeres se
impusieron en el tema más trascendental de la unión.Y no se puede admitir esto
porque el hombre, en este caso mejor dicho el macho, debe ser, según el mandato
social o cliché, fuerte, “vivo”…¡¡¡¿Cómo una mujer se le va a imponer?!!!.Ante
esto, viene la hipocresía del, “sí, yo también quería”.Luego aprenden a amar a
sus hijos.Y por eso la gente cree que el procrear también fue un ferviente
anhelo de los hombres…Una vez-y teniendo que ver con este punto-un psicólogo me
dijo que en los hijos los hombres ven a los amigos que perdieron (en gran parte
por la vida matrimonial): Ven en su hijo un amigo, un compinche a futuro.Obvio,
si nace varón…Aquí vemos el porqué de la mentira de la inmensa mayoría de los
futuros padres cuando nos dicen, “no me importa su sexo…” (salvo que ya tengan
un varoncito…).En cambio a las futuras madres, porque ven en el hijo otra
“función”, les da lo mismo el sexo del bebé.El que todavía con todos estos
argumentos no se convence, le pregunto: ¿Por qué hombres que fueron excelentes
y cariñosos padres, dejan plantada en muchas ocasiones a sus ex a la hora de ir
a buscar al /los hijo/s?...No estoy diciendo que dejaron de quererlos…, pero se
entiende, ¿no?.
A
veces-esto se da en parejas jóvenes-es el varón el que insiste en procrear,
pero no es un deseo genuino…En la mayoría de los casos el hombre hace eso por
temor, para “abrir el paraguas”…¿De qué se trata esto?.Piensan que si su mujer no
les pide procrear se debe a que ellos no hacen comentarios a favor de ello, y
temen que en el futuro, ya acercándose su mujer a los 40 años de edad, esta les
eche en cara (preludio de pedido de separación) que en realidad ella “moría”
por ser madre pero que no les pidió procrear debido a que ellos no se mostraban
inclinados a esa idea…Nuevamente el miedo del hombre a la soledad.
¿Por
qué el hombre, en general, no desea tanto la procreación como la mujer?...Dirán
que soy un denso, pero casi siempre tenemos que tomar la máquina del tiempo e
ir hacia “la edad de piedra”…Nuevamente pensemos en las disímiles tareas de uno
y de otro…La mujer sosegada en el “hogar”,
descansada o mucho menos cansada que el varón…El varón, volviendo agotado en su
físico y en su mente…, solo anhelaba-además de la descarga sexual-pasar un
largo momento de tranquilidad y descanso…Obvio, en aquella etapa de la vida
humana no había ni el más mínimo control de natalidad o planificación, y por
ende no podía con las mujeres regular la cantidad de hijos y así tener su
tiempo de descanso enteramente en paz.
Pero
recordemos que deseos ancestrales se vuelven instintos, pulsiones…Entonces,
la tranquilidad deseada por el hombre, ¿es compatible con criar niños?...Obvio
que no…El hombre ama la libertad mucho más de lo que la ama la mujer.¿Por
qué?.Desde siempre llevó adelante las tareas más desgastantes, por eso en su
tiempo libre, sea en el hogar o donde sea, no quiere atarse a “reglas”…Esto
se ve muy patente (y patético) en los
hombres que en su grupo de amigos se comportan como chiquilines,
inmaduros...Esto sucede porque en sus casas no “juegan”, no tienen tiempo para
ellos.Debido a esto, cuando se encuentran con sus amigos-tal cual alumno
“ninguneado” en su casa por sus padres-se “comportan” mal.
Esto
se sigue viendo hoy.A pesar de haber cada vez más número de mujeres que
trabajan, el hombre continúa siendo más trabajador, más ocupado…Las tareas físicas
más pesadas las sigue llevando adelante él (y es lógico)…Es por esto que las
mujeres, dentro de la crianza de un bebé-y hasta de un niño ya crecidito-se
terminan ocupando hasta de las tareas que bien podría realizar también el
varón.Es por esto que la ley dispone-para parejas divorciadas-que los niños
(incluso terminada la etapa de lactancia) sigan siendo criados más por las
mujeres que por los hombres.Y la inmensa mayoría de los hombres, que se
mostraban “locos de amor” por sus hijos, no se quejan de esto.Solo-y tal
vez-anhelan más tiempo junto a los hijos cuando estos ya están muy crecidos,
adolescentes y ya no requieren “cuidados intensivos”.También se da que los
hombres reclaman ocuparse más tiempo de sus hijos, aún estando en la infancia: La
inmensa mayoría de las veces solo exigen eso para “pegarle” a su ex en un punto
donde le duele mucho…
Otro
aspecto importante en el que domina la mujer es en la cuestión “de los
afectos”, lo que es muy trascendental también…Les reitero: Soy un profundo,
agudo observador…”Paro la oreja” con admirable disimulo…Lo más común, una vez
consolidada la unión, es que la mujer conserva sus amistades de soltera o
demuestra gran habilidad para hacer nuevas.El hombre las pierde, o las ve “cada
muerte de obispo”.Un consejo sabio para los hombres es: “Si tenés un amigo que
está casado y querés conservar el vínculo, antes que a él, caele simpático a su
esposa”…Aún estando ambas suegras en igualdad de condiciones (salud,
cercanía…), es mucho más común que en una pareja esté más presente la suegra
del hombre, y no la de la mujer (si fuera al revés, la mujer acusaría a su
pareja de “mamero”: Uno de los peores insultos para un macho adulto…).Y sabemos
que este tema de las suegritas no es un tema sin importancia…Es una causal de
peleas…
Cualquier
mujer que lea esto me acusaría de machista…¿Por qué?.No las estoy
denigrando.Estoy diciendo que manejan las neuronas mejor y son más astutas que
nosotros…No digo que sean malvadas.Solo se vuelven perniciosas cuando algún
pelotudo no intenta ganar su 50% en la relación…Y los “algunos” son mayoría…
No
es que la mujer en general sea maliciosa.La pelotudez de los hombres las hace
parecer así.Como todo ser humano, en cuanto ellas tienen una oportunidad para
dominar, la toman.Son competitivas por excelencia, y el problema es que la
mayoría de ellas entiende a la pareja como una competencia…Tienen ellas que
entender que una pareja auténtica debe ser el reino del consenso y no una
competencia.Y muchos hombres también tienen que entender esto (a su favor…)
Marcelo
nunca demostró anhelar ser padre…Jamás lo vi sonreír al mirar en la calle
alguna tierna escena protagonizada por un niño…Es más, ante mis vehementes
exteriorizaciones de mi idea de no llegar a ser padre, nunca me criticó.Cuando
bien sabía reprocharme, dentro de la sincera amistad, otras ideas o actitudes
mías…Marcelo era un amante incondicional del cine.Tanto en el reproductor de
dvd en su casa, como en las salas…Un día Marcelo se enamoró y comenzó a salir
con una ex compañera de estudios…Y empezamos a vernos menos.Entendí este
cambio.¡Obvio!...Otro día Marcelo se casó…Enseguida vino una hija…”Bien-pensé
yo-habrán consensuado…Será la única que van a tener”…Pero otro día vino otra
hija planificada…¿Un sorpresivo y desenfrenado amor a la paternidad?...Hmmm…Tampoco
me expresó eso él…Un día Marcelo me comentó con tristeza que hacía ya dos años
que no iba al cine…Y tres meses que no veía películas en su casa: El matrimonio
y su tarea de padre lo tenían hiper ocupado.¿Se acuerdan?: Las películas eran su
pasión.Prácticamente la única…Su esposa había sido despedida, durante el
noviazgo, de un puesto administrativo.Docente como él, nunca trabajo en ese
oficio y el título caducó, a pesar de los consejos recibidos para que trabajara
aunque sea un tiempo para revalidarlo…Marcelo es un ateo recalcitrante.Su
esposa es católica…Ambas hijas fueron bautizadas…A mi amigo Marcelo cada vez lo
veo menos…De la última visita ya pasó más de un año…Pero sé que unas amistades
de ella “prematrimonio” aún son asiduas…En la hasta ahora última visita que le
he hecho, en un extenso momento sin la presencia de su esposa, a Marcelo lo
noté muy ávido de hablar conmigo, y me dijo: “No doy más…Tengo que laburar más
y más horas…Tres bocas”…Ingenuamente, recién ese día “me cayó la ficha” de que
él era el único sostén de esa “familia tipo”…Embargado por la tristeza que yo
experimentaba, no atiné a preguntarle porque su esposa no se buscaba un
trabajo.¿Para qué?.La respuesta iba a ser obvia…Y me la imaginé de boca de
ella: “Debo criar a las nenas…Es algo bello, pero duro”…Como una heroína,
¿no?.Pero yo me pregunto y le diría…”¿Y a las nenas te las impusieron?”...”¿No
era acaso tu ferviente deseo?”.”¿No alcanzaba con una sola y así poder darle
una mano a tu esposo?”...Un anhelo de ella (mansamente aceptado y ayudado a
concretar por él) por el cual mi amigo debe romperse la espalda
laburando.Planificado,
con
astucia por parte de uno, y sumisión por parte de otro…Más de una mujer me
dijo…”Pero él llega a la casa, y ella le cocina, “le” cría las nenas
y le tiene arregladito el depto”…Je, ¡qué astutas que son!...Cuando mi amigo
era soltero mantenía agradable su departamento, se cocinaba y…Y no se quejaba
por tener que realizar esas tareas.Un día supe que ella, en medio de sus
ajetreados días (creo que no hace falta poner comillas) despunta una de sus
pasiones: Hacer cuadros-collage…Mientras, mi amigo me sigue envidiando porque
yo voy a menudo al cine…Esa última vez que lo vi, vi en él un hombre cansado,
abatido.Lo vi, luego de despedirnos, alejarse con pasos lentos, levemente
encorvado.Seguramente que no tiene problemas de columna, sino que muchas veces
en el cuerpo se expresa nuestro cerebro…Sin ser mi vida ejemplar, me sentí
rejuvenecido al ver aquello.Pero no me sentí para nada alegre.Todo lo contrario…
Esta
es una historia real.100%...Y me podrán decir que es extremista…Sí, puede
ser.Pero en suma grafica bien lo que quiero explicar, demostrar en este
capítulo…En la mayoría de los matrimonios y simples parejas sucede esta
disimilitud-a favor de la mujer-de decisiones y concreciones…En
unos, menos…¡Y en otros más!...Me podrían decir que más que astuta ella, boludo
es él…Para el caso es lo mismo…Es lo que demuestro en estas líneas: Debido
a su mayor necesidad de vida en pareja, debido a su mucho mayor miedo a la
soledad, es el hombre el que más cede…Ante una advertencia de separación hecha
por una mujer hacia su pareja por un desacuerdo de objetivo, el hombre
tiembla…En el caso inverso, la mujer se envalentona: Sabe que si ella le da una
patada en el orto, tendrá una fila de calentones y miedosos a la soledad,
esperando por ella.Hombres que darán su vida (casi literalmente hablando)
para-luego de escuchar a esa mujer-cumplirle cada uno de los sueños, anhelos y
caprichos que su “despótica” expareja no pudo o no quiso concretarle (en un
lógico arrebato de amor propio y de “hasta aquí llego yo…”)…
El
caso de mi amigo es el del típico hombre que por miedo a la soledad (y ya “al
que dirán”) se denigra a si mismo.Borra su Ser: No alimenta sus pasiones, va perdiendo
sus amigos…No tuvo la más mínima reacción para intentar un consenso: “Solo una
hija-así no necesito trabajar tanto-y ya crecida ella podrías trabajar vos-y
así algo de tiempo libre para mi…”
En
cambio su dulce esposa obtuvo todo lo quería: Hijos en la cantidad deseada (sé
que ese era su número “favorito”), no salir a trabajar (ser mantenida),
bautizar a las hijas, gozar del tiempo libre, conservar sus amistades…
Muchas
veces este sutil y disimulado sometimiento se produce en nombre del
“caballerismo”.Se dice que el auténtico hombre debe dar sin esperar recibir…¡Cuánta
estupidez!…Aunque en realidad este caballerismo, como ocurre más de una vez,
encierra un machismo: La mujer no está en condiciones de dar, porque es el sexo
débil…¡Je, je!.De más está decir que de esta característica del machismo,
ninguna mujer se queja…
Pero
no nos confundamos: Yo he tratado esta cuestión teniendo como base, en gran
parte, aquellas parejas en las que la mujer no tiene un trabajo…En la mayoría
de las parejas en que la mujer sí aporta a la economía, también priman sus
deseos…Estupidez nuevamente por parte del varón: ¿Esforzarse lo mismo que el
varón le da a la mujer más ventajas a la hora de consensuar?.¿Por
qué?.”Porque (también) trabajo, merezco la realización del 80% de mis deseos”,
pueden esgrimir ellas.Y yo digo: “Y porque el hombre trabaja, ¿no merece él su
50%?”
Esto
es lo que ocurre en la mayoría de las parejas.Los hombres no lo admiten por una
lógica vergüenza (el hombre siempre “debe” ser canchero, fuerte y “vivo”),
camuflan la realidad diciendo que son unos machistas recalcitrantes y que por
eso están contentos con haber “logrado” que su esposa no labure
afuera…Clasifican a la esposa con los típicos clichés machistas: “Se la pasa
lavando platos y barriendo-me “surte” bien en la cama”-”a la “negrita/gordi” no
le da (“no tiene neuronas”) para tener la responsabilidad de un laburo fuera de
casa”-“Yo también quería tener los pibes, ¡pero la crianza la hace toda ella,
ja, ja!”…Y otros muchos-sabiendo lo dominados que son, de lo cual los
interlocutores nos damos cuenta-dicen practicar (verdad o mentira, no se sabe)
la infidelidad…Eso lo toman como una venganza, pero al mismo tiempo no admiten
albergar ese sentimiento, ya que estarían reconociendo que son dominados.
La
mayoría de las mujeres no admiten lo que digo en este capítulo…Otra muestra de
su inteligencia…¡Soy una amenaza!
Hay
excepciones a la regla, las cuales yo anuncié en otro capítulo…Y como tales,
son pocos casos.¿A qué se debe que extrañamente en algunas relaciones sea la
mujer la que se rebaja y hasta se denigra?.¿Por qué no logran lo que si
alcanzan la mayoría de sus pares?...¿Inversión de instintos, miedos y
sentimientos?.Puede ser que se deba a tener sobre las espaldas demasiados
fracasos, y sienta que ese nuevo hombre que acaba de conocer sea la última
oportunidad de su vida…A veces sucede esto con mujeres que, ya pasando los 40,
no han podido todavía satisfacer la principal pulsión femenina dentro de las
relaciones con el hombre: El llegar a ser madres y formar una familia.
Resumiendo:
Todo
esto ocurre porque el hombre, sexual y espiritualmente, necesita más de la
mujer, que la mujer del hombre.
Hay
que entender también que el hombre, debido a esta dependencia, siente (nunca lo
va a admitir) que el tener hijos y formar una familia es un “combo” que
representa un daño colateral…Es el precio a pagar para no quedar solo y tener
sexo a menudo (supuestamente a menudo…).Su temor a la soledad es más grande que
el amor que siente por la libertad, por eso se banca ese daño colateral.El
sueño de todo hombre es tener la capacidad de bancarse una vida en solitario,
sin pareja…estable…Es decir, el mundo quimérico de todo hombre es frecuentar putas,
tener amigovias, tiempo de más para pasar con sus amigos, etc…Mas por todo lo
explicado, se tiene que bancar el mencionado daño colateral…La gran mayoría de
los hombres casados aconsejan a los solteros…que no se casen ni se junten,
sobre todo si este les informa que lleva una vida sexual bastante activa y
“aventurera”…Los que no aconsejan esto, y sobre todo sugieren exactamente lo
contrario son los varones…que llevan aún muy pocos años de vida en pareja…Creo
que está todo dicho y no hace falta aclarar más…O tal vez, sí…Las “escorts”
(“damas de compañía”, o sea prostitutas de elevado nivel) afirman que la
inmensa mayoría de sus clientes son hombres…casados.Nótese que es más que común
que las “escorts” trabajen días de semana, y no sábados y domingos, y que en
vacaciones decaiga la cantidad de demanda: El casado esos días…no puede “escapar”
de su vida real…”Hay que marcar tarjeta en la familia”…
Puede
ser que en una determinada etapa de la relación la mujer tenga tanto miedo como
el hombre a perder dicha relación.Eso es muy común que ocurra cuando aún no se
ha procreado…El principal objetivo de la inmensa mayoría de las mujeres en la
relación es la procreación.Las mujeres suelen decir: “Deseo casarme/juntarme y
tener hijos”…Visto y considerando las cosas, creo que más acertado es decir:
“Deseo casarme/juntarme para tener hijos”…Sutil diferencia…
En
la antigua sociedad celta-antes de Cristo-las mujeres gozaban de todos los
mismos derechos que los hombres.Me parece perfecto…Los druidas-guías
espirituales, médicos, jueces…de aquellos pueblos-eran, por estas funciones,
los “diseñadores” de la sociedad celta.A ellos debían las mujeres su igualdad
frente a los hombres.Los druidas eran vistos-incluso por pueblos rivales-como
personas sabias por las sentencias que emitían, la mayoría de ellas basadas en
una visión naturalista de la vida…Una de sus sentencias-a las que las mujeres
deben más que tener en cuenta y respetar (recordemos que los druidas le dieron
igualdad de derechos) decía sobre las mujeres: “La más bella de
las especies…Y la más mortífera”.
“La culpa no es
del chancho,
sino del que le da
de comer”.
Refrán popular.
“Llena tus valijas de amor y te vas
a buscar
el cuerpo de una mujer.
Y descubrís que
amor es más que una noche
y
juntos ver amanecer.
Poco a poco vos te conformás,
si no hay amor, es tuya igual,
si
vos le das lo que te pida…”
Charly García.
“El sabe como impresionar,
caminando como tarzán.
(Pero) El es Eva y
ella, Adán”
Charly García
“Sí, es verdad, el hombre es la cabeza…Pero
las
mujeres somos el cuello: Somos la base,
la
sostenemos y se mueve gracias a nosotras”.
De una compañera
de trabajo,
preceptora.Una
mujer común.
lei los primeros 5 capitulos por ahora.
ResponderEliminarmuy interesantes. de verdad. comparto mucho lo expuesto
saludos y felices fiestas
PC
Gracias por leerme...También podés seguir el tema por este face...https://www.facebook.com/relacioneshombresmujer Donde encontarás imágenes, noticias, comentarios que tienen que ver con el tema. Además de un link al libro en PDF. Tal vez así te sea más cómodo leerlo.
EliminarYo amo a mi pareja, leyendo esto me siento muy angustiada, nunca voy a casarme con él ni a tener hijos con él si eso va a convertirlo en un hombre miserable. Es una patada en los ovarios, lo único que me quedó en la mente hasta ahora es que el amor no existe, que los hombres solo quieren coger y que las mujeres son unas hijas de puta manipuladoras. Mi humilde opinión sobre tu "libro"
ResponderEliminarDepende de vos (y de él) si lo vas a convertir o no en miserable. El amor existe, pero no como lo considera la inmensa mayoría de la gente... Los hombres no solo quieren coger, pero es lo que más quieren. Y en la amyoría de los casos las mujeres son sutiles manipuladores. Depende de vos y de tu pareja.
EliminarLoco sos un capo, me lei hasta el quinto capitulo en el laburo y ahora sigo en casa. Muchas de las cosas me tocan de cerca, estoy hace 2 años con una mina, pero me caga a pedos por todo y tiene un caracter que dios me libre. Yo me siento mas calmado y liberado cuando tengo periodos que no estoy con ella, sean dias o incluso una semana (cuando nos peleamos) pero a la larga caigo de vuelta. Otra tema que todavia no lei (seguramente lo abordas mas adelante porque no se te escapa nada) como te dan vuelta las cosas cuando la culpa la tienen ellas de algo y vos las atacas!!!!! Es un mecanismo de defensa perfecto que tienen!!! Al tiempito de gozar esa soledad empiezo a extrañarla y me planteo de vuelta volver, Dios sabe que me podria morir culeando ese ojete, pero...se que me hace mal :( Leo tu libro y me doy cuenta. Gracias Daniel. Abrazo grande
ResponderEliminarAnibal
Gracias por leerme y me alegro que el libro te esté gustando. No sé como llegaste a localizar el libro. Si no fue por medio de mi facebook sobre él, te invito a conocer dicho Facebook. https://www.facebook.com/relacioneshombresmujer
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