ESTA OBRA ESTÁ REGISTRADA EN LA DIRECCIÓN NACIONAL DEL DERECHO DE AUTOR.LA COPIA Y/O POSTERIOR VENTA SIN AUTORIZACIÓN DEL AUTOR ESTÁ PENADA POR LA LEY.
El hombre MUY enamorado
La mayor muestra de la estupidez humana
Recuerden
lo que han leído ( no quiero decir “aprendido” porque quedaría yo muy pedante…)
en el capítulo anterior…Debido a ello es que el varón cae, cuando se enamora
(mucho), en un estado lamentable.Por no perder a la “presa” que-como ocurre
muchas veces-costó tanto conquistar, por el terror a la soledad, el hombre es
capaz de hacer cosas que no experimentó ni en sus más profundas
pesadillas…Dentro del marco de dominio de la mujer sobre el hombre en la
construcción y práctica de la pareja, el hombre muchas veces se autodenigra,
practica cosas que se había juramentado no hacer, le empiezan a gustar (finge)
cosas que antes, auténticamente, odiaba…
Una
vez que ha logrado llevar a la mujer a la cama por lo menos una vez y su
expectativa se ha visto colmada, es decir, cuando ya no hace falta seguir
haciéndose el romántico y se ha enamorado en verdad, el hombre, si así se lo
requiere su amada, cae en un romanticismo estúpido (no digo que todo
romanticismo lo sea).
Aquel
adolescente que deploraba en el cole “Lengua y literatura”, por más que la
materia la dictara una mina de la gran puta, deviene en un “poeta”, creyéndose
el mismo que por momentos-lo que no es poco-opaca a Gustavo A. Becquer, Pablo
Neruda y compañía…
Capaz
de bancarse en vivo un recital de Luís Miguel, Chayanne…Y hasta opinar-para que
no se enoje ella-, “che, la verdad que el flaco este canta rebien…Y tiene su
pinta, ¿eh?.Como hombre que soy puedo decirlo”…Todo esto, cuando ellas apenas,
y con gran esfuerzo por parte de ellas, nos dejan ver un partidito en la
tele…Pero que ni se nos ocurra ir a la cancha… “…porque es peligroso”…No
obstante todo eso, al próximo recital de Luismi nos tiramos de cabeza, “…porque
es de caballeros acompañar a la dama”…
Capaz
de sentir afecto por su suegra, por más que él sepa que esta lo critica sin
compasión.Algo así como “amar al que te odia”, algo que apenas Gandhi logró…Y
bancarse que su novia o esposa hable pestes de su madre…
Capaz
de regalar a su amada peluches, con letreritos como…”Te amo, mi pompina”…Cuando
ambos ya tienen 30 y pico…
Puede
llegar a interrumpir, en ronda de amigos, una conversación sobre Fórmula 1,
diciendo que su chica es la única mujer que maneja bien…
Creyendo
que queda bien, que es bien visto, es capaz de entrar a una lencería y elegir y
comprar ropa interior, cuando de
vedetina, culotte, tanga, bombacha, y distintos tipos de tela no
entiende un joraca, despertando en las vendedoras sonrisas piadosas, creyendo
él que ellas piensan…”¡Qué tipo encantador!”, cuando en realidad no están más
que pensando que es un ridículo enamorado, que no se da cuenta que la ropa
interior femenina solo queda bien en nuestras manos cuando en la intimidad
acabamos de sacársela a nuestra amada…Y que como ropa íntima que es, es solo
apto que la elija y adquiera la futura portadora u otra mujer que bien la
conoce.
Nunca
se bancó a los pibes…Se juramentó no tener ni uno…Pero su pareja quiere dos…Y
en lugar de consensuar-“solo uno”-termina teniendo tres…No vaya a ser que ella
lo trate de amarrete sentimental y poco caballero porque tan solo le dio justo
la cantidad que ella quería…
O
bancarse una espera estoica de 47 vueltas a la calesita (o 474 revolcadas en un
pelotero…Para ser más moderno…), en la que monta el hermanito de su chica,
cuando el cuidado iba a ser entre los dos, pero resulta que ni bien llegados a
la plaza ella se encontró con una amiga…Y allá está ella, muy plácida
conversando, a 30 metros
de la calesita, mientras el muy enamorado
(eufemismo de muy boludo) ya está mareado tras
mirar atentamente a su cuñadito…
Capaz
de ir perdiendo a todos sus amigos, porque bien sabe que a ella le da en las
bolas que él, ¡¡aunque sea una vez al mes!!, se haga un tiempito para
verlos…Pero él dejará que ella “salga de Shopping” de manera frecuente con sus
amigas.El miedo a que ella se enoje, lo camufla o intenta autoengañarse, diciéndose…”El
hombre puede perder a sus amigos…Lo soportamos.Los hombres somos más fuertes”…
Apenas
empezada la relación-si viene el asunto medio durango-es capaz de vestirse como
pide ella, sin percatarse que ese estilo de ropa o peinado (que usa el galancito
que a ella le gusta) lo convierte en el reino del ridículo…
Capaz
de llevar con su auto a su suegra adonde esta quiera, no importa si es uno de
los barrios más peligrosos del Gran Buenos Aires.Pero más de una vez-mediante
una mentirita-zafó de llevar a un amigo adonde este le requería…
Es
capaz de intentar tornarse experto en combinación de manteles y cortinados con
los colores de las paredes, con tal que su novia vea que es un hombre que
también pensará en lo hogareño y no solo en el laburo y otros menesteres.
Es
capaz de decir incluso ante sus amigos (ni que hablar ante su chica y su
suegra) que las aventuras sexuales que tuvo de soltero, en vacaciones o cuando
fuere, fueron pasos de inmaduro y que ya es hora de “sentar cabeza” (eufemismo
para no reconocer que ya está casi domesticado).Tristemente, así, deja de
reconocer que aquellas aventuras fueron una bella y necesaria etapa de su
vida.No hace falta considerar ominoso aquello para “sentar cabeza”.
Capaz
de no “oír” cuando su ya ex novia le dice que la relación murió, y perseguir a
esta hasta la estación de Retiro.Tomarle allí la mano y pedirle que “vuelva”
-delante de miles de personas atónitas-, por más que sepa que la otra mano de
su ex está siendo tomada por su nuevo hombre (el cual no le encaja un tortazo
por miedo a que lo ridículo sea contagioso al primer contacto).Pero no obstante
todo eso, dará saltitos para que ella, ya alejándose con el micro, vea su cara
de desesperación por la ventanilla…
La
pelotudez excelsa del hombre enamorado es democrática. No reconoce fronteras de
edad, de clase social ni económica. La practican famosos y desconocidos…Renombrados
jugadores de fútbol, que no tienen ningún reparo en meterle los cuernos a un colega y amigo, para arrastrarse
tras una mujer como si fuera la única que quedara en el universo. Obsesionado con una mina hipermaterialista
y muy puta, confesándose de manera pública “enamorado” (cuando apenas la conoce…,
pero si conoce sus defectos…).Prometiéndole “darle” la hija mujer que aún ella
busca (que yo sepa todavía no se puede manipular el sexo del futuro bebé…).Mostrando
en cada red social que existe fotos con su carita de desahuciado sentimental…
Demostrando estar atento a lo que dicen todos, ya que muestra de manera instantánea
en nuevas fotos el tatuaje “prueba de amor”, sobre el que la gente desconfiaba
de su existencia.
Obvio
que yo también he cometido mis pelotudeces de hombre muy enamorado, o en el
camino para encontrar el amor…1) Decir ya en la tercera salida, “te amo” 2)
Inscribirme en una “consultora sentimental” 3) Insistir con vehemencia por
teléfono-durante dos horas-a una que me había dicho que no quería seguir…4)
Creerle a la mayoría…5) Cuando no deseo tener niños, salir con una (con la cual
hablaba de una posible futura convivencia) que tenía dos muy pequeños, y que el
ex no los iba a buscar ni por puta…
¡Nunca
más!.
El
hombre muy enamorado es un ridículo, un pobre tipo…Las mujeres, cuando están
enamoradas, se mantienen más vivas, despiertas.En síntesis, y vuelvo al
capítulo anterior, no pierden su “línea”, no se regalan.Tratan de agradarnos
mostrándose como son, y no, como el hombre muy enamorado, borrando su “ser”,
para agradar…Las mujeres, en el enamoramiento, saben conjugar pasión y Razón.El
hombre no…Y pasión sin un mínimo de Razón, de reflexión resulta en
un conjunto meloso, más denso que el dulce de leche, amariconado y ridículo, hombre
denigrante de su propio ser, esclavo liberado buscando un nuevo amo…
También
hay mujeres que se emboban terriblemente cuando se enamoran, pero en
comparación a los hombres son muchas menos.
Tratar
bien a una mujer, estar atento a sus problemas, buscarla sexualmente, disfrutar
de sus alegrías, consensuar en las preferencias de la pareja, sin dejar de lado
nuestro Ser…Eso es estar enamorado.Y es más que suficiente…¿Más?...Se cae en el
estado que detallo renglones arriba.Y así el varón entra en una espiral de
estupidez y denigración que lo lleva hacia el más profundo abismo de la
pelotudez humana.
Dios mio!! como puede ser que esta idea, siendo tan lógica, tan visible y tan padecida (porque creo que todos la padecimos al menos una vez) volvamos a tropezarnos con la misma piedra, y a veces a conciencia. Comparto 100% tus pensamientos.
ResponderEliminarGracias por leerme. Espero que sigas con la lectura
EliminarQue triste realidad, muy bueno el texto. Mas claro, agréguenle agua!
ResponderEliminarGracias por leerme. Espero que sigas con la lectura
Eliminar